Los Dogón y Sirio

                      Esta charla fue dada en el Primer 1º Encuentro de Astrónomos Profesionales y Aficionados en 2009.

La astronomía trae consigo varias “cargas” con temas que siendo supuestamente científicos, son de gran interés para la gente: la astrología o los platillos voladores son dos de ellas.

Ambas son fácilmente rebatibles, justamente porque no hay pruebas en ninguno de los casos.

Pero hay un tema que siempre produce escozor en la comunidad científica cuando se trata: Los Dogon y la estrella Sirio.

¿Cual es el tema?

Los Dogón son un pueblo de África, que actualmente son cerca de 300 mil. Su capacidad es pretecnologica. Sin embargo parecen tener conocimientos imposibles para ellos, como que la Estrella Sirio es doble, entre otras cosas.

Todas estas historias comenzaron con Robert Temple (El Misterio de Sirio, del cual vendió en 1976 decenas de miles de libros y posteriores re ediciones), que decia que los Dogon han tenido contacto con unos extraterrestres feos y anfibios, llamados los Nommos, unos 5.000 años atrás. Estos extraterrestres vinieron aquí por alguna razón desconocida de un planeta en órbita alrededor de Sirio, a 8,6 años luz de la Tierra.

Y que importa eso? muchos dicen que los pueblos antiguos estuvieron en contacto con extraterrestres, sin ir mas lejos, los Egipcios y sus Pirámides.

Casas Dogón. Aunque hermosas, no parecen corresponder a un pueblo tecnológico.
Bueno; aquí el tema es mas difícil de explicar, porque las Pirámides se sabe como se han construido, en cambio el pueblo Dogón poseerian conocimientos de astronomía que seria imposible sin medios técnicos como telescopios.

Uno de los puntos fundamentales de las pruebas es el supuesto conocimiento de la tribu de la compañera Sirio (B), que es una enana blanca. Inclusive sabrian que su período es de 50 años (lo cual es correcto), y que probablemente tenga una tercer componente.

Este ultimo punto es interesante porque según un trabajo reciente, Sirio debe tener una tercer componente.

Sin embargo, a principios del siglo XX, no se se sabia de las estrellas enanas blancas, y al calcular la masa de Sirio B daba que debía tener una densidad altísima. Al no poder explicarlo con los conocimientos del momento, algunos especulaban que Sirio debía tener una tercer componente. 


Temple cita una imagen en arena hecha por los Dogon del Huevo del Mundo para explicar sus creencias.

El diagrama que presenta temple, sin embargo, no el esquema completo que los Dogon mostraron a los antropólogos franceses Marcel Griaule y Germaine Dieterlen, que eran los verdaderos investigadores originales a principios de 1900.

Temple o mal interpreto las creencias Dogon, o distorsiono los comentarios de Griaule y Dieterlen, para ajustarlas su fantástica historia.

A la izquierda, la interpretación del Huevo del Mundo según los Dogón. A la derecha, interpretación moderna de lo mismo presentada por Temple, pero ahora es la órbita de Sirio B. Sorprendetemente Sirio B no esta en la orbita…..
Igualmente, Griaule y Dieterlen describir una ceremonia de renovación del mundo, asociadas a la brillante estrella Sirio (sigu tolo, “Estrella del Sigui”), que se festeja cada sesenta años. Según Griaule y Dieterlen los Dogon también describen el nombre de una estrella compañera, po tolo “estrella Digitaria” (Sirio B) y describen su densidad y características de rotación.

Griaule no trató de explicar cómo los Dogon podrían saben acerca de una estrella que no se puede ver sin telescopio, y no hizo declaraciones sobre la antigüedad de esta información.

¿una fuente terrestre?

Carl Sagan estuvo de acuerdo con que los Dogon no podría haber adquirido su conocimiento sin contacto con una civilización tecnológicamente avanzada.

Sagan sugiere, sin embargo, que la civilización era terrestre en lugar de extraterrestre. Los mas probable es que el propio Temple y sus locas especulaciones fueron extraídas y exageradas de lo que aprendió de Griaule, que basó su relato en la entrevista con una sola persona, su interprete Ogotemmeli.

Ogotemmeli
Según Sagan, en el oeste de África ha habido muchos visitantes de sociedades tecnológicas ubicadas en el planeta tierra (para ser mas exacto de Europa). Los Dogon tenían un interés tradicional en el cielo y los fenómenos astronómicos. Si un europeo hubiera visitado a los dogones entre 1920 y 1930, la conversación probablemente se habria dirigido a temas astronómicos, incluido el de Sirio, la estrella más brillante en el cielo y el centro de la mitología Dogon. Además, hubo una buena cantidad de discusiónes sobre Sirio en la prensa científica en los años 20 por lo que, cuando llego Griaule, los Dogon podrían haber tenido una sólida base en materia tecnológica del siglo veinte por conversaciones con visitantes europeos.

¿La explicación real?

Sin embargo hay una explicacion alternativa: mas bien puede ser que Griaule reflejo sus propios intereses más que el de los Dogon. Él no ocultó el hecho de que su intención era la de redimir el pensamiento de África. 

Cuando el antropologo belga Walter Van Beek (1991) estudió y convivio con los Dogon, no encontró evidencia de que sabían que Sirio era una estrella doble o que Sirio B es muy densa y tiene una órbita de cincuenta años.

El conocimiento de las estrellas no es importante ni en la vida diaria o en el ritual de los Dogon. La posición del sol y las fases de la luna son más pertinentes para la vida diaria de los Dogon. 

La conclusion

Van Beek especula que Griaule “deseaba Afirmar la complejidad de las religiones africanas y sus informantes crearon los nuevos mitos para conformarlo”. Posteriormente Temple en la decada del 70 volvió a cambiar la historia completando el tema de los Nommos, sin ninguna prueba.

Órbita real de Sirio B, vista desde la Tierra.
Más importante todavía: toda la leyenda del saber secreto sobre Sirio del pueblo Dogon se basa en una única fuente (Griaule), y las aseveraciones de esa única fuente no han podido ser confirmadas por otros investigadores trabajando sobre el terreno.

Los datos y los métodos empleados por la fuente original han sido cuestionados y criticados.

Y no es sólo cuestión de que los datos originales no hayan sido verificados independientemente: la investigación de Walter van Beek aporta evidencias en contra de que alguna vez haya existido entre el pueblo Dogon un inusual, detallado y preciso conocimiento astronómico, fuera de las posibilidades reales de una sociedad pretecnológica.

Por lo tanto, parece que todo no ha dejado de ser mas que un mito muy bien armado.

CURRENT ANTHROPOLOGY Volume 32, Number 2, April 1991
DOI: 10.1086/203932
Dogon Restudied: A Field Evaluation of the Work of Marcel Griaule
Walter E. A. van Beek