Video de la colisión en Júpiter de 2009

Durante julio del año 2009, el astrónomo amateur Anthony Wexley (Australia) descubrió la primer colisión de un objeto con Júpiter desde la que ocurrió con el cometa Shoemaker-Levy 9 (SL9) en 1994.

Una de las imágenes usadas de Wexley.

Aunque amateur, las fotografías de planetas que saca son soberbias, parecidas a las obtenidas con el telescopio espacial Hubble.
Así entonces me puse a investigar un poco, y encontré tres de sus fotografías de los días 19, 24 de julio y 3 de agosto de 2009, en las que la nube formada por el impacto se veía realmente bien.

Roté las imagenes en 3D para que fueran visibles “desde arriba” de la nube, a unos 60º de inclinación sobre la eclíptica, luego recorte una parte alrededor de un ovalo blanco que estaba cerca del impacto, y que lo tome como referencia. Luego vino la magia del Photoshop para hacer coincidir los tres cuadros exactamente al mismo tamaño.

Así queda la imagen rotada.

Finalmente, con un programa de morphing, hice los cuadros intermedios, respetando los tiempos (50 cuadros los cinco días de 24 al 19 de julio y 100 cuadros los diez días desde el 3 de agosto al 24 de julio).

Después de muchas horas de procesamiento, quedo este videito de 15 segundos, que muestra la nube resultante del impacto en movimiento.

Tiene algunas cosas interesantes.

1) la velocidad de expansión es bastante baja: 5 m/seg en el primer tramo, y 12 m/s para el segundo. son menos de treinta km/h en ambos casos.

2) Por papers profesionales de investigación publicados el color es similar al SL9 de 1994, lo que significa que el color oscuro se debe seguramente a material orgánico de la atmósfera carbonizado. Piensan que el objeto tenía entre 0,5 y 1 km, sin saber el origen -asteroide o cometa-.

Además, por la velocidad de expansión fue una colisión a baja velocidad, sino se hubiera expandido como la de 1994.

3) En la imagen a la altura del del impacto, a la derecha del centro, hay una pequeña nube de color claro, que al principio del vídeo es bastante redonda, y al final se achata, como si la explosión la hubiera aplastado, o si el polvillo desparramado hubiera tapado lo que hay mas abajo,  pero es tan pequeña que tal vez solo sea un problema de mala definición de la imagen (seeing, para usar la terminología astronómica). Piensen que ese detalle solo tiene unos 1000 km, que a la distancia de Júpiter es nada mas que un ángulo de 0,4 segundos de arco (!), practicamente el limite teórico de resolución del telescopio.

Para tener una idea real de los tamaños, la Tierra mide tres óvalos blancos como el que tomé como referencia.

Los programas de morphing tienen el problema que calcular las imagenes intermedias, por lo que está claro que lo único real son las imagenes de Wexley de los tres días elegidos, pero me da la sensación que es bastante fiel a la realidad.

Es increíble que con un telescopio amateur se pueda analizar un pedacito del planeta!!.