La sufrida vida de Le Gentil

Guillaume Joseph Hyacinthe Jean-Baptiste Le Gentil de la Galaisière (Septembre 12, 1725 – Octubre 22, 1792) fue un astrónomo francés.

En la mitad de la imagen puede verse la nebulosa oscura Le Gentil 3.

Nació en Coutances y primero pretendió entrar en la Iglesia antes de pasar a la astronomía.

Descubrió lo que ahora se conoce como los objetos Messier M32, M36 y M38, así como la nebulosidad en M8, y fue el primero en catalogar la nebulosa oscura a veces conocida como Le Gentil 3 (en la constelación del cisne).

Formó parte de los proyectos de colaboración internacional para medir la distancia al sol, en esa época conocida con mucho error, observando el tránsito de Venus en diferentes puntos de la Tierra.

El método de medición

Edmund Halley había sugerido la idea, pero requieren cuidadosas mediciones de diferentes lugares de la Tierra, y el proyecto se inició con más de un centenar de observadores enviados a diferentes partes del mundo, para observar el tránsito en 1761.

Con la técnica de Halley es necesario observar el principio y fin del transito de Venus, cronometrando los tiempos.

El largo viaje de Le Gentil

La expedición francesa resultó tener particularmente mala suerte, y quizás el más desafortunado fue Guillaume le Gentil, que trató de observar desde Pondicherry, una colonia francesa en la India.

Partió de París en marzo de 1760 y llegó a la isla de Francesa  Mauritius en julio.

Pero al enterarse que la guerra había estallado entre Francia y Gran Bretaña, y pensando que seria demasiado peligroso tratar de llegar a Pondicherry, decidió irse a otra parte; tomó una fragata rumbo a la costa de Coromandel de la India, y partió en marzo de 1761.

Cuando casi había llegado, se enteró que los británicos habían ocupado Pondicherry, por lo que la fragata se vio obligada a regresar a la isla Mauritius.

El día del tránsito llegó, -6 de junio- y el cielo estaba claro, pero él no pudo hacer observaciones astronómicas, ya que estaba navegando en el buque.

Después de haber llegado hasta alli, pensó que podría esperar el próximo tránsito de Venus, que llegaría solo en otros ocho años (son relativamente poco frecuentes, que se producen en pares de 8 años, pero cada par está separada de los pares anteriores y siguientes por más de un siglo).

Asi, seguro no iba a llegar tarde, podia hacer estudios de la naturaleza durante esos ocho años, y elegir el mejor lugar para observar.

Tras pasar algún tiempo en la costa oriental de Madagascar, decidió registrar el tránsito de 1769 desde Manila en las Filipinas. Encontrando la hostilidad de las autoridades españolas allí, se dirigió a Pondicherry, ya que había sido restituido a Francia por el Tratado de paz en 1763, donde llegó en marzo de 1768.

En el tiempo que estuvo esperando la llegada del segundo transito, hizo descubrimientos sobre plantas, animales, uno de los mas conocidos,  el hallazgo de una flor nueva, desconocida en Europa.

La Sra. Hortensia Lepaute.

Como no tenia nombre aun, y en honor a Nicole-Reine Hortensia Lepaute (la matemática que había colaborado en el cálculo de la vuelta del cometa Halley) le puso el nombre de hortensia.

Nueve años despues de haber partido….

Construyó un pequeño observatorio y esperó pacientemente. Finalmente, el día en cuestión (4 de junio de 1769) llegó, pero aunque las mañanas en el anterior mes todos habían estado despejadas, en ese día el cielo se nubló con la posibilidad de lluvia y Le Gentil solo pudo observar el primer contacto, lo que es inutil para esta observación.

La mala suerte lo dejó al borde de la locura, pero finalmente recuperó fuerza suficiente para regresar a Francia.

El viaje de regreso en primer lugar fue retrasado por la disentería,  y además de que su barco fue atrapado por una tormenta y tuvo que bajarse en Île Bourbon (la Reunión), donde tuvo que esperar hasta que un barco español lo llevó a casa.

Finalmente llegó a París once años más tarde, en octubre de 1771, sólo para descubrir que había sido declarado legalmente muerto y reemplazado en la Real Academia de Ciencias. Su esposa había vuelto a casar, y todos sus parientes habían “con entusiasmo saqueado su finca”.

Largos litigios y la intervención del rey fueron finalmente necesarios antes de que las cosas se normalizaran. Volvió a su silla en la Academia, se volvió a casar y vivió aparentemente feliz por otros 21 años.

La proxima vez que esperes un eclipse, esté nublado y pienses la mala suerte que tienes, recuerda al pobre Le Gentil, que creo que se compro toda la mala suerte posible para una sola vida….