Comiendo en el espacio

Por Florencia Bobadilla

¿Que comemos hoy? Es la pregunta que nos hacemos a diario cuando llegamos a nuestras casas luego de un largo día. Ahora imaginemos que tenemos la dicha de hacer un viaje interplanetario, estamos en la cabina de la nave, con una vista excepcional y nos damos cuenta de que…. tenemos hambre! Qué comemos?

El haber iniciado viajes al espacio despertó a los científicos preguntas nunca antes consideradas, tales como ¿Puede un astronauta alimentarse con un paquete de snacks? Las migas de papas fritas flotarían y podrían descomponer los controles de la cabina. Si no, recordemos a Homero Simpson en el capítulo 96 de la 5ta temporada……

Un poco de historia 

Para simplificar las cosas los astronautas de la misión del Proyecto Mercury y Gemini se alimentaron exprimiendo tubos con puré. Según Vickie Kloeris, del departamento de alimentación de la NASA “fue como serviles comida de bebé en un tubo de pasta dental”

Jonh Glenn fue la primera persona en comer en el espacio. Esto sucedió en 1962, cuando ingirió puré de manzana e informo que “la digestión fue relativamente fácil”.

Lamentablemente este tipo de alimentación es poco apetecible y los astronautas bajaron de peso rápidamente.

Aunque no parezca, flotar en el espacio no es tan relajante. Se gasta mucha energía y se debe soportar extremas tensiones en el cuerpo. Los requerimientos dietéticos son por lo tanto, diferentes en el espacio que en la Tierra.

Por ejemplo, necesitan calcio adicional, ya que en órbita tiende a regenerarse mas lentamente y la pérdida de masa muscular comienza casi de inmediato después del despegue. Una dieta baja en sodio ayudaría a retrasar este proceso, pero es fácil decirlo solamente, ya que en el espacio no hay heladeras y la sal se utiliza a menudo para preservar mejor los alimentos.

Las Apolo: un poco mejor

Para las misiones Apolo, la NASA desarrollo un menú nutricionalmente balanceado, con una amplia variedad de opciones que iban desde una ensalada de atún a un postre helado. 
Claro está que previamente estos alimentos fueron liofilizados, deshidratados o tratados con calor para matar las bacterias, lo que hace que no se parezcan a los alimentos regulares. La comidas se rehidratan y se sirven en una bolsa, lo que permite ser comido con una cuchara.
El problema es que la comida es importante disfrutarla desde el aroma, el sabor, la visión y el tacto. Su mal aspecto no puede extenderse mucho tiempo, ya que los astronautas pierden el apetito.

Detalle del listado de alimentos del Space Shuttle (cinco paginas en total)

La tripulación del Apolo 8 celebro en 1968 el día de Navidad en el espacio, consumiendo pavo y salsa de arándanos. 

Neil Armstrong y Buzz Aldrin fueron los primeros hombres en alimentarse en la Luna, degustando sándwiches de jamón, bebidas rehidratantes y pedacitos de frutas fortificadas. Consumieron cuatro comidas en la superficie lunar, y los residuos resultantes aún se encuentran en el módulo de descenso que quedó allí. Podemos imaginar un museo lunar en el futuro, en el que se expongan los residuos….. 

Comida de Gourmet: La ISS

Hoy en día las comidas mas elaboradas del espacio exterior se consumen en la Estación Espacial Internacional (ISS) donde los astronautas pueden deleitarse con una gran variedad de platos. Incluso poseen una pequeña heladera para servirse bebidas frías.


La ISS es una empresa conjunta entre varios países, y las directrices diplomáticas dictan el porcentaje de alimentos que deben consumir los astronautas de cada país. 
Por ejemplo el laboratorio de la NASA posee 185 alimentos diferentes, los rusos alrededor de 100, y cuando Japón envío en 2008 a un astronauta llevó con él mas de 30 platos diferentes. 
Según los dichos de Kloeris el coctel más popular son los camarones servidos con rábanos picantes con una infusión de salsa en polvo.

Debido a la estricta dieta y los problemas de almacenamiento, los astronautas aún no pueden deleitarse siempre con lo que deseen. La ISS opera con un menú para 16 días.

La astronauta Sandra Magnus en plena tarea.

Sandra Magnus, astronauta de la NASA y miembro de la tripulación ISS, se convirtió en la primera persona en tratar de cocinar en el espacio. Le llevó mas de una hora en cocinar las cebollas y el ajo, pero se las ingenio bastante bien para crear un plato realmente delicioso: atún a la parrilla de mezquite (especie botánica) en un adobo de limón ajo y jengibre, comiéndolo de una bolsa, por supuesto.

Difícil evolución

Se han mejorado, modificado o desechado por completo la mayoría de los platos que se servían en los vuelos Apolo. El famoso helado liofizado, que fuera creado gracias a la petición de la tripulación del Apolo 7, no fue consumido porque a los astronautas no les gusto, y no fue utilizado nuevamente. 

La NASA hace unos años resolvió las quejas sobre los platos a base de pescado, ya que su aroma es demasiado fuerte, pero su solución de termo estabilizar pez espada en salsa de tomate supo tan mal que algunos astronautas se negaron a comerlo. A pesar de todos los contratiempos y brebajes desagradables, todavía hay un alimento en cada menú que cada astronauta parece disfrutar.

Ahora los astronautas piden que uno de los tripulantes sea cocinero y se dedique exclusivamente a preparar la comida como dios manda!