Nuevo tipo de estrellas variables

Por Martin Arin

Un equipo de astrónomos, usando el telescopio suizo Euler de 1,2 metros, en el Observatorio La Silla de ESO en Chile, han descubierto un nuevo tipo de estrella variable.

El cumulo NGC 3766, también conocido como “La Perla”

El hallazgo se basa en la detección de cambios muy pequeños en el brillo de las estrellas en un cúmulo abierto. Las observaciones revelaron propiedades desconocidas de estas estrellas que desafían las teorías actuales y plantean interrogantes sobre el origen de las variaciones.


Precisión suiza

Los suizos son justamente famosos por su artesanía en la creación de piezas de gran precisión.

Ahora, un equipo suizo del Observatorio de Ginebra ha logrado una extraordinaria precisión en la medicion de brillos, con un comparativamente pequeño telescopio de 1,2 metros, para un programa de observación que se extendió varios años. Así, han descubierto una nueva clase de estrella variable.

Los nuevos resultados se basan en las mediciones periódicas de la luminosidad de más de tres mil estrellas en el cúmulo estelar abierto NGC 3766 en un período de siete años. Revelan cómo 36 de las estrellas del cúmulo siguió un patrón inesperado – tenían pequeñas variaciones periódicas en el brillo en el nivel del 0,1% del brillo normal de las estrellas. Estas variaciones tenían períodos de entre aproximadamente 2 y 20 horas. Las estrellas son un poco más caliente y más brillante que el Sol, pero por lo demás, aparentemente sin complicaciones. La nueva clase de estrellas variables aún no se ha recibido un nombre.

El “pequeño” telescopio Euler.

Este nivel de precisión en las mediciones es dos veces mejor que la alcanzada por estudios comparables, con otros telescopios – y suficiente para revelar estas pequeñas variaciones por primera vez.

“Hemos llegado a este nivel de sensibilidad gracias a la alta calidad de las observaciones, junto con un análisis muy cuidadoso de los datos”, dijo Nami Mowlavi, líder del equipo de investigación.

Y Agrego “además, hemos llevado a cabo un extenso programa de observación que se prolongó durante siete años. Probablemente no habría sido posible conseguir tanto tiempo de observación en un telescopio más grande”.

NGC 3766

Es un cumulo muy conocido en el hemisferio sur, a mitad de camino entre la Cruz del Sur y Eta Carina. Se encuentra en la constelación de Centauro, a unos 7000 años-luz de distancia. Es un cumulo joven de unos 20 millones de años. Tiene un diámetro angular de 12 minutos de arco (aproximadamente la tercera parte del diámetro aparente de la Luna) y magnitud 5,2. Si lo quieres encontrar, tienes la posición y un mapa.

Su posición es (2000.0):
Ascensión recta 11h 36m 13.3s
Declinación -61° 36′ 55″

Mapa con la localizacion del cumulo. Es muy fácil de hallar.

Las nuevas variables

Muchas estrellas se conocen como variables o estrellas pulsantes, por sus cambios de brillo con el tiempo. El brillo de estas estrellas depende de manera compleja, de las propiedades de sus interiores.

Este fenómeno ha permitido el desarrollo de toda una rama de la astrofísica llamada asterosismología, donde los astrónomos pueden “ver” estas vibraciones estelares, con el fin de sondear las propiedades físicas de las estrellas y conocer más sobre su funcionamiento interno.

“La existencia misma de esta nueva clase de estrellas variables es un reto para los astrofísicos”, dice Sophie Saesen, otro miembro del equipo. “Los modelos teóricos sobre este tipo de estrellas predicen que su luz no se supone que debería varían periódicamente en lo absoluto, y sin embargo lo hacen. Por ello nuestros esfuerzos se centran en la búsqueda de más información sobre el comportamiento de este nuevo tipo raro de estrellas”.

Algunas curvas de luz de las variables del cumulo NGC 3766.

Aunque la causa de la variabilidad es desconocida, hay una idea tentadora: algunas de las estrellas parecen ser rotadores rápidos. Esta rápida velocidad de rotación (mas de la mitad de su velocidad crítica), están en el umbral donde las estrellas se vuelven inestables y expulsan material al espacio.

“En esas condiciones, el giro rápido tendrá un impacto importante en sus propiedades internas, pero no somos capaces todavía de hacer modelos adecuados de sus variaciones de luz”, explica Mowlavi.

“Esperamos que nuestro descubrimiento animará a especialistas para abordar la cuestión con la esperanza de entender el origen de estas misteriosas variaciones.”

Esta investigación fue presentada y publicada en la revista Astronomy & Astrophysics del 12 de junio de 2013. Aquí puedes ver el paper gratis, en ingles.