El agujero negro dormido de la Vía Láctea

Según una investigación, la última gran explosión de nuestro agujero negro local, en el centro de la Vía Láctea,  fue hace unos 2 millones de años.

Modelo de la región central de la Vía Láctea.

La prueba, segun este trabajo, viene de una zona de gas, principalmente hidrógeno, llamada la “Corriente de Magallanes”, que se distribuye cerca de las dos pequeñas galaxias compañeras de nuestra galaxia, la Gran Nube y Pequeña Nube de Magallanes. (LMC y SMC, respectivamente).

Detalle de la “Corriente de Magallanes”. Arriba proyección de Aitoff de nuestra galaxia. El eje mayor de la elipse es el plano de la Vía Láctea. Por debajo, en color rosa, la Corriente. Esta hecha en base a observaciones visuales y en ondas de radio. Abajo ampliado y “aplanado” el rectángulo curvo azul de arriba, para ver el detalle.

“Durante 20 años hemos visto este extraño resplandor de la Corriente de Magallanes sin estar seguros de que era”, dijo Joss Bland-Hawthorn, de la Universidad de Sydney, Australia y el Observatorio Astronómico de Australia, quien dirigió un equipo que estudió el problema”.

Tratando de interpretar la forma de la corriente, de repente nos dimos cuenta de que debe ser la marca, el registro fósil, de una gran explosión de energía del centro de nuestra galaxia”.

Los resultados fueron presentados en un artículo aceptado para su publicación en The Astrophysical Journal. Bland-Hawthorn habló sobre el trabajo en la reunión de Galaxy Zoo en Sydney, Australia, el 24 de septiembre de 2013.

Un agujero negro es un objeto tan compacto que la gravedad se vuelve abrumadora y nada puede alejarse demasiado, incluyendo la luz. Una erupción de la energía se produce cuando cae una gran cantidad de material sobre el agujero negro.

La mayoría de las galaxias se cree que alberga un gigantesco agujero negro en su centro, llamado un agujero negro supermasivo. El que está en el corazón de nuestra galaxia, la Vía Láctea, se conoce desde hace décadas. Siguiendo el movimiento de un grupo de estrellas que lo orbitan, es posible medir su masa, que se estima en el equivalente a cuatro millones de soles. Sin embargo, ningún objeto es visible allí.

La región alrededor del agujero negro, llamada Sagitario A*, derrama radiación en forma de ondas de radio, infrarrojos, rayos X y rayos gamma.

Según este estudio, la evidencia sugiere que un verdadero cataclismo sucedió en el pasado.

Las evidencias

La detección por satélites  infrarrojos y de rayos X indican que se ha producido un fuerte flujo de material desde la región central.

Ademas, las recientemente descubiertas “burbujas de Fermi “, dos enormes burbujas de gas caliente hacia fuera del centro de la galaxia, se presume también que son de origen violento y mas bien reciente. (unos pocos millones de años como máximo).

Diagrama de las esferas de Fermi, detectadas recientemente. La Vía Láctea se ve desde el plano.

El profesor Bland- Hawthorn, conociendo estas evidencias, en una reunión de especialistas en el centro galáctico en la Universidad de Stanford, se dio cuenta que la Corriente de Magallanes podria tener impreso el registro del pasado violento de nuestra galaxia, inclusive ser parte de los restos.

“Todas estas evidencias apuntan a una gran explosión en el centro de nuestra galaxia”, dijo el miembro del equipo Philip Maloney, de la Universidad de Colorado en Boulder. Esta explosión se llama “brote Seyfert”.

El tipo de emisión Seyfert, es un nivel de energia del centro galactico mucho mayor que el actual (similar al de la galaxia M77), pero sin llegar al de un Quasar.

¿Como se podría medir?

Golpeada por el “aliento de fuego” de Sagitario A*, argumentan, la corriente está emitiendo luz, de la misma manera que las partículas del Sol golpean nuestra atmósfera y provocan que se ilumine en forma de auroras polares.

En la corriente, la luz ultravioleta divide átomos de hidrógeno en sus piezas, protones y electrones (los ioniza). Cuando los componentes se recombinan, los electrones emiten “H-alfa”, una emisión de luz característica.

Es posible calcular cual es el tiempo que le tomaría a la llamarada excitar al gas de la Corriente desde el centro, y luego la velocidad a la que la corriente se habría enfriado-” todo encaja, todo suma”, dijo otro miembro del equipo Greg Madsen, de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido.

Sería un brote Seyfert que sucedió entre 1 y 3 millones de años en el pasado. Este tiempo es consistente con la edad que se calcula a las burbujas de Fermi.

Las estrellas de la galaxia no producen suficiente luz ultravioleta para producir este efecto- El brillo es cinco ordenes de magnitud mayor. Tampoco lo tendrían en el pasado, dijo Bland- Hawthorn. ya que “en el centro de la galaxia nunca se formaron estrellas a un ritmo lo suficientemente alto.”

¿Podría suceder una explosión otra vez? 

“Hay un montón de estrellas y nubes de gas que puedan caer sobre el disco caliente alrededor del agujero negro”, dijo Bland- Hawthorn. “Hay una nube de gas denominada G2 que creemos que va a caer en él dentro del próximo año. Es pequeña, pero estamos esperando los fuegos artificiales! “

Puedes ver el paper completo gratis en ingles aquí.