El telescopio Hubble trató de fotografiar al cometa ISON

El 18 de diciembre de 2013, el telescopio espacial Hubble trató de observar el cometa ISON por última vez. Como mucha gente esperaba, no hay evidencia del cometa en estas imágenes.

La imagen de arriba muestra una combinación de observaciones del Hubble. Si hubiera habido una marca que apareciera en todas las imágenes en el mismo lugar, sería una evidencia muy fuerte de la cometa.

Sin embargo, no hay nada visible. Solo aparece en las imágenes los trazos de estrellas (el telescopio seguía el movimiento de cometa), y se ven algunas galaxias, nada mas.

Otras características que se pueden ver en las imágenes son los denominados “artefactos”, que no son reales, sino reflejos dentro de la cámara, o rayos cósmicos, que causan rayas brillantes a través de las imágenes. Cada uno de los cuatro “cuadros” es una combinación de dos exposiciones separadas. Si el cometa estuviera presente, habría aparecido en el mismo lugar en dos o más de estos cuadros.

¿Donde apuntar?

Había un poco de incertidumbre en donde debería apuntar el telescopio para recuperar al cometa, porque no hay observaciones detalladas mostrando el cometa poco después del perihelio.

De acuerdo con el astrónomo Hal Weaver, quien ideó la estrategia de búsqueda del Hubble, había dos ubicaciones probables del cometa, según predicciones basadas en posiciones anteriores, medidos cuando el cometa era todavía visible.

El Dr. Weaver también estima que los objetos más débiles que el Hubble pudo ver en estas imágenes serían de magnitud 25. Esto significa que podría haber visto fragmentos más grande que unos 160 metros de diámetro.

No podemos descartar completamente la posibilidad de que algo queda del cometa. Después de todo, fue visto después de su paso cerca del Sol. Este material, si existe, es probable que sea un gas muy difuso, polvo y trozos muy pequeños, que se distribuyen en un área extremadamente grande.