Cascada de Sangre en la Antártida

Uno de los lugares mas alejados y extremos del mundo, la Antátida, seguramente seria el ultimo lugar donde esperarías encontrar una cascada, pero en el Valle Seco McMurdo, existe una caída de agua de 15 metros (unos cinco pisos) que se vierte lentamente desde el Glaciar Taylor hacia el lago Bonney.

Es una locura…. ¿como puede haber agua en estado liquido en la gélida Antártida? Y para colmo, esto no es lo mas extraño: la cascada es de color rojo brillante, como la sangre que sale desde el glaciar.

Antes de que comiences a pensar en cuestiones mágicas, no es la sangre lo que da color a la cascada.
¿Que piensan los científicos?
La historia es compleja, y el motivo por el cual solo aquí se ve.
Hace cinco millones de años, los niveles del mar subieron, inundando la Antártida oriental, formando un lago salado. Millones de años después, los glaciares se formaron en la parte superior del lago, aislándolo del resto del continente.
El agua de la cascada es como una especie de cápsula del tiempo acuosa, conservada a 400 metros bajo el hielo. A medida que los glaciares en la parte superior del lago comenzaron a congelarse, el agua de abajo se hizo aún más salada. Además tienen una gran concetración de hierro.
Hoy en día, el contenido de sal del lago es tres veces más salada que el agua de mar común, y está demasiado salada para congelarse.
El mecanismo de funcionamiento de la Cascada, según la National Science Foundation.
El agua está aislada del continente y del aire, desde hace tanto, que practicamente no tiene oxigeno.
Cuando el agua del lago se filtra a través de una grieta en el glaciar, la cascada de agua salada sale por el glaciar Taylor hacia el lago Bonney. Cuando el agua rica en hierro entra en contacto con el aire, se oxida inmediatamente, dándole su característico color rojo.
Su color rojo no es lo único raro, ya que se han detectado microorganismos que viven en el agua, y están allí desde que se formo el lago.
Estos microbios se adaptaron durante al menos 1,5 millones de años a vivir en un entorno libre de oxígeno, muy salado y en completa oscuridad, enterrados 400 metros bajo un glaciar.
Europa, satélite de Júpiter, es uno de los lugares donde podría existir vida como la de la Cascada.
Al igual que las bacterias que se encuentran viviendo cerca de los respiraderos termales de aguas profundas, los microbios de la Cascada de Sangre obtienen su energía de sulfatos, que contienen oxígeno.
Es increíble la capacidad de adaptacion de la vida en nuestro planeta, y nuevas esperanzas de encontrar vida en los entornos hostiles de otros planetas y satélites.