¿Por que Venus sólo se ve en el crepúspulo?

Venus y Mercurio solo se pueden observar correctamente durante el amanecer o el atardecer.

Tránsito de Venus por delante del disco del Sol. Solo hay dos momentos cuando se puede ver un planeta interno de día: cuando hay un tránsito como este, o durante un eclipse total de Sol, cuándo la Luna tapa completamente el Sol y pueden verse estrellas en pleno día.
¿Por qué no se pueden ver en cualquier lugar y momento en el cielo nocturno?
Los motivos
El motivo fundamental es porque están más cerca del Sol que nuestro planeta. Técnicamente se los denomina planetas internos.De hecho si observáramos desde el planeta Marte, se verían en las mismas condiciones crepusculares además de Mercurio y Venus, la Tierra.

Venus debería estar donde indica la flecha para verse a medianoche (0 hs). claramente no es posible que un planeta interno se vea en ese momento sobre tu cabeza (o más exactamente, en el meridiano de lugar).
Un planeta interno jamás podría verse sobre tu cabeza a la medianoche. Para que sucediera, por ejemplo Venus debería estar “del otro lado”, mas lejos del Sol que nuestro planeta. Esto solo puede suceder con los planetas externos a la Tierra (Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno).
¿Pero por que en el crepúsculo?Los planetas internos siempre están cerca del Sol. Cuando nuestra estrella está sobre el horizonte, es de día y por lo tanto, los internos no son visibles, salvo durante un tránsito o un eclipse total de Sol.

Un planeta interno no puede alejarse del Sol mas allá del ángulo “a”. La mitad del ángulo se denomina “máxima elongación”. En el caso de Venus, es de un valor máximo de 47 grados, para Mercurio 28 grados.

Por otra parte de noche, tanto el Sol como los planetas internos están bajo el horizonte.

Por eso solo se ven en el punto intermedio, durante el crepúsculo.

¿Por qué a veces es en el atardecer y a veces en el amanecer?Los pueblos antiguos pensaban que había dos “divinidades” –planetas muy brillantes- uno en el amanecer y otro en el atardecer.

Posteriormente se dieron cuenta que cuando uno era visible al amanecer, el del atardecer no se veía, y viceversa. Pronto reconocieron que era una sola divinidad –Venus- que parecía pasar de un lado al otro del Sol.

Arriba, el Sistema Solar tal como se ve desde el espacio, con Mercurio y Venus. Abajo a la izquierda, como se vé Venus desde la Tierra, en este ejemplo, al oeste. Mercurio que está del otro lado del Sol, no es visible al atardecer. A la derecha, el mismo diagrama pero con la Tierra transparente, para ver realmente como es.
En el momento en que los planetas internos están de un lado de su órbita alrededor del Sol, (más al este del Sol), se ocultan después que nuestra estrella lo hace. Así, el planeta todavía está sobre el horizonte, siendo visible al atardecer.
Como la imagen anterior, arriba el Sistema Solar interno. Abajo a la izquierda, dada la configuración de los planetas, Mercurio se ve al este, antes de que salga el Sol. Venus del otro lado, se ve al atardecer. A la derecha, lo mismo pero con la Tierra transparente.
Por el contrario, cuando el planeta está al oeste del Sol, antes de que amanezca, es visible sobre el horizonte.