Maimónides y la Creación

por Daniel Julian Checa

(la influencia de los prejuicios)

Maimónides (1135 – 1204) fue un personaje célebre en la Edad Media. No haremos ningún juicio de valor acerca de su vida, por cierto discutida por los historiadores.

Médico, Rabino, Teólogo, Filósofo (de influencia Aristotélica), nació en Córdoba (España). En 1148, hola de fanatismo Almohade, hizo que su familia aparentara conversión al Islam (era España Musulmana). 
En 1160 vivió cinco años con sus hijos en Fez (Marruecos). Luego, Palestina, Egipto, con su familia hasta el final. Su tumba se encuentra en Tiberíades (Israel).

Es conocida su posición, que transcribo aquí, sin valor agregado por mí. Simplemente, la rescato porque me parece que vale la pena.

Su pensamiento

Dice Maimónides que entender cómo fue la creación es imposible y nos da un ejemplo:

Imaginemos un niño abandonado en una isla desierta. Que vive allí sin haber conocido a una mujer. Al cabo de unos años es rescatado y le preguntan:

¿Cómo crees haber nacido?

Y él dice: Bueno, yo creo que habré sido chiquito, muy chiquito y habré crecido lentamente. Si le dijeran a él que en verdad estuvo en un vientre, viviendo dentro de una panza humana, él se resistiría a creerlo.

Diría que no es posible, porque dentro de un vientre, no se puede comer, ni beber, no se puede respirar, . . . , y sin respirar y sin comer, no se puede vivir.

Él no podría aceptar (y mucho menos concebir por sí mismo) la idea del embarazo.

¿Por qué?

Porque desde la Fisiología no se puede deducir la Embriología. Son dos sistemas distintos. En la Fisiología se respira de una forma y en la Embriología de otra. Si no conociéramos la embriología, sería difícil adivinarla. Y si nos basáramos en la conocida fisiología para interpretarla, nos equivocaríamos.

Dice Maimónides: “No conocemos la embriología del universo – aquello que aconteció en los primeros días – y jamás la podríamos deducir. Pues al querer hacerlo, sólo estaríamos proyectando los elementos que conocemos sobre un sistema que desconocemos”.

Claro, han pasado muchos años y tal vez, no necesariamente sea este un ejemplo vigente de la realidad actual en al abordaje de nuevos conocimientos. Pero no deja de ser un punto de vista interesante. ¿No le parece?