Como elegir una tarjeta de memoria para la reflex

Tomado del sitio quecamarareflex.com

Hace unos días mi amigo Gustavo Patagon me pregunto sobre cuales eran las mejores memorias para ponerle a la cámara reflex. Y encontré este articulo excelente sobre el tema.

Guía rápida para comprar la tarjeta de memoria adecuada para tu cámara.

Tarjetas de memoria recomendadas para cámara réflex

Si no te interesa la explicación larga el resumen rápido sería:

Tarjetas Clase 10 (U1 o U3) y si es posible velocidad  de 40-60MB/s o superior.  Marca conocida.  Varias tarjetas de mediana capacidad en lugar de una única tarjeta de gran capacidad (por ejemplo dos de 32GB en lugar de una de 64GB)

Tipos de tarjeta

La mayoría de las cámaras réflex de gama inicial e intermedia utilizan tarjetas de tipo SD (Secure Digital). Las réflex profesionales suelen utilizar el formato CF (Compact Flash). Desde fuera se distinguen fácilmente porque las SD son más pequeñas, rectangulares y tienen una de las esquinas cortada en ángulo, mientras que las CF son más grandes y prácticamente cuadradas.

Dentro de las SD las tarjetas han ido evolucionando en lo que respecta a capacidad y velocidad de grabación. Desde el punto de vista de la capacidad:

  • SD. Es el formato original, más antiguo, con capacidad hasta 2GB. Prácticamente no se usa ya
  • SDHC. Capacidad hasta 32GB
  • SDXC. Capacidad por encima de los 64GB

La capacidad es importante, pero es más importante la velocidad de grabación. Las tarjetas SD se homologan en clases, cada clase asegura una determinada velocidad de grabación mínima.

 

Tarjetas de memoria recomendadas - Velocidad de grabación y clases

 

Hay dos sistemas de homologación diferentes: Speed Class (2 a 10) y UH Speed Class (U1 y U3). Son independientes entre sí pero a efectos prácticos lo que interesa es saber con qué clase puede trabajar nuestra cámara y cuál es la más adecuada.

Para cámaras réflex (en general para cámaras que graben en formato RAW) buscaremos siempre una tarjeta de clase 10 (el símbolo es un 10 encerrado en una C casi cerrada).

Como hemos dicho, cada clase define el mínimo de velocidad. Por encima de 10MB/s todas van a ser clase 10. Si usan el bus UHS vendrán identificadas con el símbolo de la U grande y dentro el 1 (U1 mínimo 10MB/s) o el 3 (U3 mínimo 30MB/s). Y también indicarán si se trata de bus UHS-I o bus UHS-II  (aparece I o II junto al símbolo de SD)

 

Tarjetas de memoria para cámaras réflex

En la imagen anterior vemos que se trata de una tarjeta SD (en concreto SDHC) de tipo UHS Class 3 (U3), lo que significa que tiene como mínimo 30MB/s de velocidad de escritura, por lo tanto es también Clase 10. Utiliza el bus UHS-II, con lo que tendremos que ver si es compatible con nuestra cámara. En concreto corresponde con una tarjeta Lexar Professional de 16GB de 150MB/s 

 

Normalmente las tarjetas UHS son compatibles con todas las cámaras actuales. Nos fijaremos en las especificaciones de la cámara para saber si soporta UHS-II (la mayoría soportan como mínimo UHS-I)

Por ejemplo, para la Canon EOS 700D el fabricante nos indica: SD, SDHC or SDXC (UHS-I) card. No tendría sentido comprar una tarjeta UHS-II porque aunque sea compatible (en principio las UHS con compatibles con todos los dispositivos SD) no estaríamos aprovechando el potencial de la tarjeta.

¿Cómo interpretar la velocidad que indica la tarjeta?

El fabricante también indica normalmente la velocidad nominal de su tarjeta, por ejemplo 45MB/s. Este dato nos puede servir como referencia, pero no está homologado.

Habitualmente el fabricante indica la velocidad de lectura. La velocidad de escritura es siempre menor, y a veces bastante menor.

Otra forma de indicar la velocidad es referenciarla a la velocidad de lectura del CD-ROM original: 150KB/s. La velocidad que indica el fabricante suele ser la de lectura:

  • 100x =  15MB/s
  • 200x = 30MB/s
  • 400x = 60MB/s
  • 600x = 90MB/s

¿Por qué indica el fabricante la velocidad de lectura y no la de escritura?. Porque la velocidad de lectura es bastante estable y da idea de la velocidad de transferencia del bus (comunicación entre tarjeta y dispositivo). La velocidad de escritura no es tan estable ya que depende además de otros factores. Por ejemplo, la velocidad secuencial de escritura puede estar al nivel de la de lectura (siempre menor pero una velocidad similar). Cuando se comienza a llenar la tarjeta el sistema tiene que buscar huecos libres  para ir almacenando trozo a trozo el fichero, ese proceso puede hacer que la velocidad de escritura sea bastante más lenta.

La única garantía homologada de velocidad de escritura es la que indica la clase (10MB/s para clase 10 y 30MB/s para U3)

Entonces, qué velocidad mínima necesita mi cámara

Depende. Intuitivamente podría parecer que es la grabación de vídeo la que más velocidad va a exigir a la tarjeta, pero no es así:

Velocidad de las tarjetas SD para vídeo

Cuando grabamos vídeo la cámara se encarga de procesar y generar una secuencia de datos bastante estable. Este volumen de información está relacionado con los estándares o formatos de vídeo (no con la resolución del sensor), y en principio para Full HD podría valer en muchos casos con una tarjeta clase 4 o superior. Pero claro, tampoco es cuestión de arriesgar, porque depende del codec y los parámetros de grabación.

Por poner un ejemplo, un codificador de vídeo Full HD puede generar una tasa de bits de 40-60 Mbps (millones de bits por segundo). Esos 60Mbps estarían en la parte alta, no creo que haya muchas cámaras actualmente que generen esa tasa de bits para Full HD e incluso para 4K, y se corresponden con una velocidad de escritura de 7.5MB/s (1 byte = 8 bits)

En el caso de 4K la tasa de bits puede ser más alta. Por ejemplo, la Panasonic GH4 tiene un modo de grabación con tasa de bits de 200Mbps (25MB/s). Pero ten en cuenta que estas tasas de bits tan grandes sólo valdrían la pena para proyectos profesionales que necesiten una calidad muy muy alta para postproducción. El vídeo final una vez editado tendrá una tasa de bits y un tamaño mucho más compacto.

Piensa que grabando a 200Mbps (25MB/s) se generará un fichero por encima de los 15GB (más en torno a los 20GB probablemente) por cada 10 minutos de grabación. Para hacer una estimación de espacio para tus vídeos puedes usar alguna calculadora específica, fijate por ejemplo Video filesize calculator.

Dicho todo esto, el resumen para vídeo en cuanto a requisitos mínimos sería:

– Para Full HD tarjetas Clase 10 (por encima de 10MB/s)
 – Para 4K a alta calidad tarjetas UHS Class 3 (U3) (por encima de 30MB/s) y tendrás que tener en cuenta el tamaño en bytes de los ficheros que va a generar durante el tiempo de grabación

Como veremos en el siguiente apartado vale la pena en cualquier caso comprar tarjetas por encima de los 45MB/s.

Velocidad de las tarjetas para fotografía

La máxima transferencia de información entre la cámara y la tarjeta se va a producir cuando hacemos disparos en ráfaga (fotografía) en formato RAW o RAW+JPEG.

Este volumen de información va a depender básicamente de la resolución del sensor (megapíxels) y de la velocidad de ráfaga de la cámara fps (frames per second). Cuanto mayor sea la resolución más tamaño ocupa el fichero RAW.

Por ejemplo para una Nikon D5300 el fichero RAW estaría entre los 20-24MB. Si disparamos en modo RAW+JPEG estaríamos hablando de unos 25-30MB por disparo. La D5300 permite hasta 5 fotos por segundo en ráfaga (5 fps), es decir, necesitaríamos una velocidad de escritura de unos.. ¡¡¡ 125-150MB/s !!! para mantener esa ráfaga durante un tiempo indefinido.

Vale, que no cunda el pánico. Lo que ocurre es que la cámara tiene internamente una memoria (buffer) donde se almacena la información de esos disparos en ráfaga, y de ahí se pasan los datos a la tarjeta, a la velocidad que permita la propia tarjeta y el bus de comunicación de la cámara.

Para mantener una ráfaga a máxima velocidad durante un tiempo indefinido necesitaríamos efectivamente una tarjeta con esas velocidades de escritura tan altas. Normalmente, cuando hacemos una ráfaga va a ser durante un tiempo muy corto. A efectos prácticos lo que ocurre es que la cámara hará N fotos a la máxima velocidad hasta que llena el buffer, y a partir de ahí la velocidad de ráfaga (fps) baja y queda limitada por la velocidad de escritura en la tarjeta.

Para una ráfaga para fotografiar la Estación Espacial Internacional pasando sobre el Sol o la Luna, es necesario mantener la ráfaga durante fácil 20/30 segundos a máxima velocidad, por lo que una memoria de 95 MB/s seria ideal.

Pero en la gran mayoría de los casos, las ráfagas no se usan en astronomía, por lo que no es necesario una tasa de transferencia tan alta.

No es necesario comprar una tarjeta de 150MB/s en escritura, a menos que necesitemos mantener una ráfaga constante por tiempo indefinido. Como puedes imaginar, a mayor velocidad de escritura, más caras van a ser las tarjetas.

Para un uso no profesional podemos encontrar tarjetas de por ejemplo 95MB/s  (entre 60 y 80MB/s en escritura) por un precio razonable. Si tu cámara tiene muchos megapíxel y vas a usar el disparo en ráfaga habitualmente, entonces busca una tarjeta con una velocidad alta, por ejemplo a partir de 90-95MB/s

Si no vas a usar ráfagas largas, entonces cualquier tarjeta clase 10 te va a valer, porque la ráfaga inicial de 5-6 fotos la va a gestionar el buffer interno (luego tardará unos segundos en grabar esa información a la tarjeta). De todas formas, vale la pena comprar una tarjeta por encima de 40-45MB/s

Marcas

Vale la pena comprar tarjetas de memoria de marcas que ofrezcan cierta garantía: SanDisk, Lexar, Kingston.

Compra en lugares de confianza. Hay muchísimas imitaciones. Nos pueden colar una tarjeta de mala calidad disfrazada de marca de prestigio.

Capacidad grande o pequeña

Lógicamente depende del uso. De la cantidad de fotos que hagamos por sesión, tamaño de los ficheros que genera nuestra cámara, si la usamos sólo para fotografía o si es para vídeo. En grabación de vídeo Full HD / 4K  vamos a generar ficheros muy muy grandes.

Para un uso normal de aficionado es recomendable usar varias tarjetas de menor capacidad que una única tarjeta de muchísima capacidad. Por ejemplo podemos tener 2-3 tarjetas de 32GB en lugar de una de 128GB. ¿Por qué? Porque si se nos estropea una de las tarjetas vamos a reducir el riesgo de perder el trabajo de una o varias sesiones, fotos de eventos familiares, etc.

En cualquier caso es imprescindible pasar las fotos / vídeos al ordenador en cuanto nos sea posible y tener siempre al menos una copia de seguridad de toda la información, es decir, tener toda la información por duplicado siempre, porque los dispositivos pueden fallar y perderíamos todo. Las tarjetas de memoria sólo para la sesión de trabajo.